El “Banca Marie”, carguero con bandera canadiense, fue divisado ayer por la tarde en aguas internacionales lanzando al océano cantidades astronómicas de hipotecados considerados tóxicos y cuyo destino oficial era el procesado con un sistema alternativo de gestión.
Flotado por la naviera “Goldman Sachs”, parece que lleva varios años dedicándose a esta actividad, mientras hacía creer a la opinión pública que estaba tratando los residuos de manera inocua para el medio ambiente.
Las autoridades internacionales han enviado una notificación de advertencia con estas palabras: “ay, ay, ay, malotes…”, y descartan de momento ir más allá, “porque esta gente tiene mucha pasta y su honorabilidad está por encima de toda duda: seguro se trata de alguna confusión inocente.”

