En un duro comunicado hecho público esta mañana, el Foro de la Familia se ha posicionado fuertemente en contra de este tipo de uniones por considerarlas “anti-naturales”. Según su portavoz, “hay que proteger la educación de la descendencia: no sabemos qué tipo de influencia maligna puede suponer una pareja tan bizarra”.
El número de matrimonios entre chinas y modernos se ha disparado en los últimos veinte años, afirman, “porque la progresía de este país no tiene respeto alguno por el aspecto biológico y social de esta institución”. Los hijos nacidos en el seno de una de estas parejas tendrán “la dificultad de aguantar al soberbio de su padre, mientras que a la madre no le entenderán nada porque habla fatal el español”.

