“Seguiremos golpeando objetivos públicos hasta que la ciudadanía tome consciencia de nuestro mensaje: que lo vendan todo y se sienten a esperar más instrucciones”.
‘El clima, la gastronomía o el calor de la gente hacen de España el país perfecto para vivir’, nos comenta el presidente de la institución, ‘aunque algunos de nuestros afiliados, sorprendentemente, se han quejado del ruido.’
Según sus datos, Bruselas se muestra convencida de que ‘la población entenderá esta medida porque es lo que toca en este momento: al menos hasta ahora ha funcionado’.
El gobierno no cree, de todas formas, que Bruselas cumpla finalmente su amenaza. ‘Si recortan por ahí no van a tener con qué comprarnos’, razonan.
Se ha mejorado la conectividad de forma que los sistemas “Premium” de países como Alemania o Francia puedan controlar remotamente cualquier sistema “Pigs” sin ensuciarse los zapatos.
Algunos portavoces de la banca europea han confesado además “admiración por el pueblo español, que mientras se la clavan ha sabido relajarse y disfrutar como nadie… perdonen, me estoy excitando otra vez”.
“Los neutrinos alemanes generan mucha más confianza que los procedentes de Grecia, España o Italia”, establece este informe de ciento cincuenta páginas, “y eso en seguida se hará notar en las bolsas internacionales”.
Este arreglo ha sido posible después de que el Creador haya tirado de todos los contactos que su antigüedad le reporta, y siempre bajo la condición de que se cambie las chanclas por mocasines de marca: “A ver si al final va a asistir pareciendo el Dios de los pobres.”
Los informes muestran que algunos de los jóvenes que han protagonizado los brotes vandálicos de las últimas horas no han podido marcharse este año de vacaciones y por eso han decidido montar el pollo en casa.
Un despertador modelo “Bell F-128 Supermax” sonará todos los días “a eso de las 9″, para acabar de levantar el país por la mañana. El artilugio volverá a sonar a las 10 y a las 11 de la mañana, para ir levantando consecutivamente a los distintos equipos de cargos públicos.