Flotado por la naviera “Goldman Sachs”, parece que lleva varios años dedicándose a esta actividad, mientras hacía creer a la opinión pública que estaba tratando los residuos con un sistema alternativo de gestión.
En la lista de favoritos de este año aparecen juegos infantiles como el “Tragatrolas”, “Mi Primera Hipoteca” o la “Barby Contenedores”, todos ellos con un coste superior a los cincuenta euros.
Conmovidos por la ola de apoyo desinteresado que inunda el país en la que cada uno aporta lo que tiene, han decidido repartir en el municipio aquello con lo que trabajan: deuda. Y solo 5,8 T.A.E. Además, regalan una magnífica cubertería solidaria a los diez primeros clientes.
“Si algo nos ha enseñado la crisis es que el ciudadano es el sujeto pasivo en la relación con los bancos”, comenta el director de la campaña, “podemos anunciarnos como nos dé la gana, que seguirán viniendo a que los ordeñemos ¡y quitándose el sombrero en la puerta!” El hombre no para de reír.
“¿Cómo puede ser que mi hijo esté pagando casi el doble de hipoteca si la casa vale mucho menos, además por culpa de usted, pirata, sinvergüenza?” Cuarenta minutos ha durado la bronca de doña Vicenta, que blandía un abanico y agarraba firmemente la manga del gobernador del Banco de España.