Treinta agentes de la Policía Nacional con diez francotiradores y dos carros blindados han interceptado a los familiares a la puerta de la iglesia, identificando al probable líder de la concentración a favor del Pepe, el “Padre Tomás”.
Además la banca los acusa de interesados, los periodistas de buscar que les escuchen, la iglesia de adoctrinar a las masas, los jueces de creer que no hay nadie por encima de ellos, el mundo del fútbol de distraer la atención de lo importante y las prostitutas de andar buscando sexo por dinero.
La “Nueva Iglesia de la Renovación Ventricular Patrocinada por Shell” rechaza de plano esta teoría, tachándola de “aberración contra el conocimiento de la realidad que nos dan la Biblia o los anuncios”.
“No es la primera vez que al padre Damián se le escapa una”, declara uno de los monaguillos. La diócesis, sin embargo, ha reprendido al sacerdote ya que “la iglesia no puede ir por ahí repartiendo hostias entre los pecadores sin más: tienen que arrepentirse y entonces se les dan”.