Ahora se prueban, en perroflautas de laboratorio, herramientas anti-disturbios genéticamente específicas como porras que solo adquieren rigidez cuando golpean a una de estas criaturas ‘para que la policía no esté siempre palote’, añaden.
La manifestación del domingo se convirtió rápidamente en una batalla campal en la que políticos radicales y jueces quemaban contenedores y destrozaban pequeños comercios al grito de “no hay pan para tanto español” o “no os representamos”.
“De lejos me pareció que no estaba haciendo nada”, se justifica Vicente, “lo tomé por un presunto ciudadano, y además joven”.
“Estamos en alerta con los temas de terrorismo y espionaje internacional”, comentan fuentes policiales, “y esta señora, claramente, miente al decir que es española”. A raíz de una llamada anónima que la ponía verde, fue detenida anoche mientras algunos vecinos gritaban: “¡es una bruja!”
La policía local ha decidido abrir una cuenta para poder seguir también a Vicente “pero de lejos, sin que se note”. Éste ya denunció hace meses que le debían estar espiando en casa, porque no paraba de recibir correos para alargar el pene.
La policía estaba en alerta desde la llamada de un vecino afirmando haber visto pasar un vehículo cuyos ocupantes “sonreían todo el rato”, actitud más que sospechosa tras las recomendaciones del gobierno de andar todos preocupados por la crisis.
Treinta agentes de la Policía Nacional con diez francotiradores y dos carros blindados han interceptado a los familiares a la puerta de la iglesia, identificando al probable líder de la concentración a favor del Pepe, el “Padre Tomás”.
La policía ha detenido a trece personas vinculadas con grupos de lectores radicales, acusados de graves atentados contra la dialéctica burguesa. Dos de ellos, gravemente heridos en sus creencias, se encuentran en la Unidad de Cuidados Ideológicos con diagnóstico reservado.
A partir de ahora la agencia tiene la mira puesta en artistas como María Isabel o Rosa León, porque “son peores que Marilyn Manson; hemos detenido a 23 niños de menos de 12 años, y a 15 abuelos de más de 70, todos con las pupilas como alubias de Tolosa.”