Entre 2008 y 2011 apenas se ha detectado paro entre altos cargos políticos y banqueros, lo que demuestra que España está haciendo bien sus deberes.
“Los productos de primera necesidad”, afirmaba Montoro con la boca llena, “como las nécoras o las corbatas de Gucci, están disparando su precio y habrá que compensarlo de algún modo”.
Las autoridades sanitarias han lanzado un aviso a los sectores con mayor riesgo de “tripotera financiera” (banqueros, políticos, brokers…) para que moderen la ingesta de capital, ya que “muchos de ellos ni siquiera mastican los billetes y apenas los saborean”.
La clase política se muestra especialmente preocupada por quedar expuesta al público sin distracciones durante al menos una semana. “Esperamos que la crisis y los ecos de la visita pontificia puedan cubrirnos de algún modo, al menos temporalmente”.
Pasadas las elecciones del 22M y los molestos efectos de una plaga de estas características, Aután presentaba hoy su loción Politik-Stop. “Ya era hora de que sacaran algo así”, comenta una vecina de Barcelona, “no podía ni sacar al niño a la calle, volvía lleno de picotazos.”
Grupos de debate tratan de unificar criterios en materias de vital importancia: mientras en una esquina de la plaza deciden si cambiar el nombre cada jueves “para despistar a los bancos”, en la otra discuten si los sandwiches serán todos vegetarianos o se permite alguno de jamón.
“Esto no es censura, ni mucho menos”, comentan desde la Junta, “esto es… otra cosa que no es censura”. La Junta recomienda movilizar al grupo especial “francotiradores por la paz” de los antidisturbios. Varios medios de comunicación ofrecen a sus contertulios para echar una mano.
Además la banca los acusa de interesados, los periodistas de buscar que les escuchen, la iglesia de adoctrinar a las masas, los jueces de creer que no hay nadie por encima de ellos, el mundo del fútbol de distraer la atención de lo importante y las prostitutas de andar buscando sexo por dinero.
Políticos de todos los rincones del país han acudido a Lorca movidos por la compasión y al olor de la gran concentración de medios audiovisuales, para expresar su apoyo y aparecer saludando al fondo en las noticias sobre la catástrofe.
Una iniciativa que se pone en marcha para combatir la crisis: los partidos proponen alternativas como golpearse la frente con las manos abiertas o gritar muy fuerte “pero esto qué es”, todo ello para no disminuir el efecto dramático de sus actuaciones con público.