El debate iba a ser moderado por Darth Vader, quien se marchó a los treinta segundos de conocer a los candidatos alegando que tenía la cabeza como un bombo: “siento una gran perturbación en el proceso democrático”.
A Rubalcaba gorra hacia atrás y los pantalones cagaos; a Rajoy bigotazo y sombrero mexicano. De esta manera la televisión pública espera que los espectadores noten alguna diferencia entre ambos de cara al debate.
Aunque han rectificado rápidamente, el pánico ha cundido momentáneamente en la capital mediterránea donde cientos de despachos se han llenado de humo y los hospitales han tenido que atender un aluvión de casos de ansiedad, alopecia súbita y excesiva ingesta de papel.
Alfredo Pérez Rubalcaba ha visto amenazado su monopolio como superhéroe al anunciarse esta mañana la aparición de otro paladín de la justicia, ‘Palominoman’; entre sus dones especiales destacan: primero de E.S.O., mecanografía, licencia de manipulador de alimentos y carné de conducir B-1.
‘Nos dijeron que había que poner de una vez a trabajar a ese pequeño colectivo de privilegiados con sobresueldo que tenían al país en jaque, y lógicamente pensamos que se referían a los diputados’, desvela una fuente anónima del cuerpo, ‘en seguida nos dimos cuenta del error y fuimos hacia los aeropuertos, aunque yo personalmente me hubiera quedado.’
El Presidente responde sin dilación: “Ese es más malo que un dolor.”