Los médicos del Athletic no descartan la rotura del ligamento cruzado y anuncian una baja de por lo menos un mes. “No voy a decepcionar a la afición”, declara ella, “en cuanto me den el alta volveré a las labores de mi casa como una más del equipo.”
“Es que tengo un importante riesgo de prima y me asalta la duda soberana, por lo que ha disminuido mi valor en bolsas.” Bruselas le concederá el rescate porque “Vicenta lo justifica muy seria y con un lenguaje financiero incomprensible, como han hecho la mayoría de los bancos”.
“Estamos en alerta con los temas de terrorismo y espionaje internacional”, comentan fuentes policiales, “y esta señora, claramente, miente al decir que es española”. A raíz de una llamada anónima que la ponía verde, fue detenida anoche mientras algunos vecinos gritaban: “¡es una bruja!”
Doña Vicenta G. presentaba la semana pasada los papeles que la acreditan como prima directa de Paco Riesgo, un desconocido cantaor gaditano. Hemos aprovechado para preguntarle si hoy la prima de Riesgo sube o baja: “pues hoy bajo, que tengo que ir a por pescao…”
“Nos juntamos unas amigas y además de hacer calceta y ver las telenovelas, comenzamos un día a negociar con valores.” Ahora asisten a talleres para brokers del tipo de “hundir una moneda para pillar cacho” o “Portugal y Grecia, ese gran supermercado.”
Varios grupos de rescate de la Guardia Civil entraban el miércoles por la noche en internet para buscar a Vicenta, que fue localizada anoche, acurrucada en la esquina de una página porno, sin saber si avanzar o retroceder: “¡Hiciera lo que hiciera sólo veía penes!”, declara la señora.
“¿Cómo puede ser que mi hijo esté pagando casi el doble de hipoteca si la casa vale mucho menos, además por culpa de usted, pirata, sinvergüenza?” Cuarenta minutos ha durado la bronca de doña Vicenta, que blandía un abanico y agarraba firmemente la manga del gobernador del Banco de España.
Los cargos, “complicidad en la comisión de un pecado”, han sido retirados por un error de forma durante la obtención de las pruebas, tras la argumentación del defensor de que “doña Vicenta no estaba presente durante el registro del Paraíso Terrenal”.