Presentando a Sir Ronald Puppas – El fin del mundo conocido I
Miguel Entrena// 27 marzo, 2009 // Misterio, Picadillo Circus, Ronald Puppas
De los más recónditos orificios del misterio, surge la figura de este maestro del conocimiento oculto. Tuvimos la oportunidad de conocerlo en persona y, aunque de olor corporal penetrante, su sabiduría profunda de todos aquellos asuntos conspiratorios y parapsicológicos que alguna vez nos han inquietado supuso un enorme descubrimiento. Ovnis, aceleradores de partículas, presencias invisibles, gobiernos en la sombra, cocina de diseño… todos los horrores son pocos para esta mente ávida de saber y adicta a los canelones de microondas.
A partir de esta semana iremos añadiendo regularmente las tribulaciones de este enorme y misterioso personaje, que dice no querer revelar todo su rostro porque es feo de sufrir.
EL FIN DEL MUNDO CONOCIDO (por Sir Ronald Puppas)
Primera parte: “qué de qué”.
De todos es sabido mi compromiso con la verdad oculta tras los muros de gobiernos, agencias, bares de tapas y demás. Especialmente conscientes de mis fundados miedos son mi familia y mi psiquiatra, a quienes no he mostrado nunca toda la información que obra en mi poder (y además les debo pasta). Porque la pura verdad, especialmente ésta, puede traer la desgracia. Yo mismo me siento perseguido por agentes en la sombra que dicen ser mis acreedores, pero que estoy seguro forman parte de una trama más compleja y oscura que poco tiene que ver con mi afición a robar dinero en las empresas (las cuales tienen que estar también manipuladas por un ente superior en mi contra, si no cómo se explica que me pillen siempre).
Esta vez, gracias a un espíritu libre e inconformista que conocí comprando gazpacho en Carrefour, obran en mi poder documentos que no solamente prueban la llegada del fin de nuestra civilización como muchos sospechábamos (especialmente tras conocer el estreno de “John Rambo”), sino que especifican punto por punto las fases del temido ocaso, que además tendrá lugar en España. La transcripción literal que estáis a punto de descubrir probablemente os hará temer por vuestra vida o al menos por mi salud mental, pero sobre todo tengo la certeza de estar haciendo lo correcto: estos papeles no podían simplemente quedarse en el baúl de los secretos, cogiendo polvo junto a dos botellas de ponche y las cien mejores portadas del Playboy.

Es importante entender que los documentos en mi poder son de una autenticidad incuestionable (los Playboys no, los otros). Proceden directamente del archivo secreto de Frank Abrahams, a quien todos conocemos por ser el cuñado de un antiguo colaborador de la mujer de un funcionario que ocupaba un cargo de vital importancia para el funcionamiento de la N.S.A. (a ver quién puede funcionar sin que alguien limpie los retretes). Y no creo conocer aún a nadie en el mundo hispano capaz de cuestionar a una fuente con un nombre anglosajón tan chulo, así que queda demostrado que hablamos de algo muy serio.
Tras este breve comentario, os ofrezco la transcripción completa y decodificada de este revolucionario documento que seguramente será, en un futuro próximo, fuente de estudio para los más sobresalientes cerebros de las teorías conspirativas, y también para Iker Jiménez. La clave de codificación del texto es la que los expertos en criptografía llaman “código del tirabuzón bíblico-neurastémico”, demasiado complejo e importante para que salga jamás a la luz (hacedme caso, es por vuestro bien). Gracias a este proceso, podemos conocer el verdadero y alarmante contenido de lo que a simple vista y para el ojo no entrenado puede parecer una simple carta familiar, que comienza con algo tan supuestamente banal como “Querido Ron: la playa es un asco, tengo arena hasta en el dobladillo de los calzones y los niños no paran de rociarnos los ojos con las putas pistolitas de agua llenas de tabasco. Entenderás que quiera matarlos fuertemente. El abuelo nos ha preocupado durante un par días por un extraño bulto oscuro que tenía en las ingles, hasta descubrir que no era más que un pegote de roña […].”
Pero detrás de esta aparente banalidad se esconde uno de los secretos más celosamente guardados del gobierno norteamericano (y que ahora compartimos yo y los del club de petanca): el Fin del Mundo.
Dedico esta arriesgada apuesta a todos aquellos que saben leer más allá de lo que está escrito, y también a los que saben leer normal.









[...] Viene de: El fin del mundo conocido (I) [...]